Al lado izquierdo del camino y paralela-
mente, siete mancebos? oro, seda, escarlata,
armas ricas de Oriente? hermosos, parecidos
a los satanes verlenianos de Ecbatana,
vienen también. Sus labios sensuales y encendidos,
de efebos criminales, son cual rosas sangrientas;
sus puñales, de piedras preciosas revestidos
? ojos de víboras de luces fascinantes?,
al cinto penden; arden las púrpuras violentas
en los jubones; ciñen las cabezas triunfantes ... (ver texto completo)
mente, siete mancebos? oro, seda, escarlata,
armas ricas de Oriente? hermosos, parecidos
a los satanes verlenianos de Ecbatana,
vienen también. Sus labios sensuales y encendidos,
de efebos criminales, son cual rosas sangrientas;
sus puñales, de piedras preciosas revestidos
? ojos de víboras de luces fascinantes?,
al cinto penden; arden las púrpuras violentas
en los jubones; ciñen las cabezas triunfantes ... (ver texto completo)
Y los siete mancebos a las siete doncellas
lanzan vivas miradas de amor. Las Tentaciones.
De sus liras melifluas arrancan vagos sones.
Las princesas prosiguen, adorables visiones
en su blancura de palomas y de estrellas.
lanzan vivas miradas de amor. Las Tentaciones.
De sus liras melifluas arrancan vagos sones.
Las princesas prosiguen, adorables visiones
en su blancura de palomas y de estrellas.