Nada es tan útil para nosotros como el vivir tranquilos y el hablar poco con los demás y mucho con nosotros mismos.
La tiranía totalitaria no se edifica sobre las virtudes de los totalitarismos, sino sobre las faltas de los demócratas.
Poca observación y muchas teorías llevan al error. Mucha observación y pocas teorías llevan a la verdad.
Hemos exagerado tanto en lo superfluo, que nos falta lo necesario.
Jamás tiene seguridad el que duerme al lado de una serpiente.
No ha quedado demostrado, ni mucho menos, que el lenguaje de las palabras sea el mejor posible.
Quien no sabe meditar es superficial, jamás podrá disolver el ego, será siempre un leño impotente entre el furioso mar de la vida.
Los habladores son los más discretos, hablan para no decir nada.
La elocuencia es el arte de abultar las cosas pequeñas y de disminuir las grandes.
El pato es feliz en su sucio charco porque no conoce el mar.
Ríe y el mundo reirá contigo; llora y el mundo, dándote la espalda, te dejará llorar.
Lo pequeño es hermoso, pero ha de ser grande para ser efectivo.
Nunca he encontrado a una persona de la que no tuviera algo que aprender.
Buenas tardes Marcelino
Una feliz tarde te deseo y a disfrutarla
Un abrazooooooooooooooo
La marcada tendencia a culpar a otros es óbice, obstáculo para la comprensión de nuestros propios errores.