Eduardo y Tomás trabajaban en una ferretería. Ambos estaban deseosos de tener unas vacaciones, así que Eduardo se subió a una
escalera, se colgó de las rodillas y se dejó caer hacia abajo. Luego, empezó a balancearse para adelante y para atrás. De pronto entró el jefe, lo sorprendió colgado de la escalera y, confuso le preguntó:
- ¿Pero que estás haciendo?
- ¡Soy un foco, soy un foco, soy un foco!
-Creo que lo que tu necesitas es tomarte unas vacaciones –le dijo comprensivo el jefe-. Vete
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