30. Es mejor aceptar con tranquilidad las costumbres públicas y los defectos humanos, y que no se escapen involuntariamente ni la risa ni las lágrimas.
31. En tus males conviene que te conduzcas de tal modo que des al dolor sólo cuanto la naturaleza ordene, no cuanto ordene la costumbre
31. En tus males conviene que te conduzcas de tal modo que des al dolor sólo cuanto la naturaleza ordene, no cuanto ordene la costumbre
32. No es grata y segura la vida de quienes viven siempre bajo una máscara.
33. Hay que mezclar y alternar estas cosas: la soledad y la compañía de la multitud.
33. Hay que mezclar y alternar estas cosas: la soledad y la compañía de la multitud.