Arriero cruzando paso a nivel del FFCC, POZA DE LA SAL

Antaño fueron cientos los arrieros que distribuían la sal extraída del diapiro de Poza. Luego, en los años 20, llegó el ferrocarril Santander- Mediterráneo, y fue toda una revolución.
Muchos arrieros se vieron desplazados por el caballo de acero.
Ahora, ni uno ni otro
(Enero de 1993)