Una vez, un pollito y una gallina decidieron ir a buscar avellanas para comer. Ambos acordaron que iban a repartir a partes iguales todas las semillas que recogieran. Pero la gallina, que era un poco tacaña, decidió no compartir y al encontrar una avellana la engulló y se ahogó. Cuando el pollito fue a verle, le dijo que fuera a por agua. Apresurándose, el pollito le pidió al pozo el agua, pero el pozo le dijo que antes le debía dar un ramo de flores de una novia; el pollito le pidió el ramo a la ... (ver texto completo)