Entrar en esta página supone para mí abrir la puerta del pasado, manteniendo vivos mis recuerdos, como si me empeñase en conseguir algo de lo mucho que en este lugar se me quedó para siempre. Y me gusta hacerlo desde cualquier lugar en el que me encuentre, como si fuese mi primera visita protocolaria cada vez que entro en Internet desde hace poco tiempo, desde el día del "descubrimiento" de la existencia de San Quirce por aquí. Hoy hago la visita desde la Costa Blanca alicantina, en una soleada y ... (ver texto completo)