PAZ
La tempestad se apaciguó tras combar las ramas de los árboles y reclinar todo el peso de su furia sobre
las mieses de los campos. Las estrellas surgieron como maltrechos resabios de lejanos truenos y el silencio
llenó el espacio como si la Naturaleza nunca hubiera librado su batalla.
Entonces, una joven penetró en su habitación y se hincó junto al lecho gimiente. Su corazón desbordaba
de agonía, pero pudo finalmente despegar los labios.
-Oh Señor, haz que regrese a salvo al hogar -dijo-. ... (ver texto completo)
La tempestad se apaciguó tras combar las ramas de los árboles y reclinar todo el peso de su furia sobre
las mieses de los campos. Las estrellas surgieron como maltrechos resabios de lejanos truenos y el silencio
llenó el espacio como si la Naturaleza nunca hubiera librado su batalla.
Entonces, una joven penetró en su habitación y se hincó junto al lecho gimiente. Su corazón desbordaba
de agonía, pero pudo finalmente despegar los labios.
-Oh Señor, haz que regrese a salvo al hogar -dijo-. ... (ver texto completo)