Claro que sì, Victoria. Estamos rodeados de cosas maravillosas.
Los adelantos se producen de forma vertiginosa. Parecemos magos. Que cantidad de utensilios usamos. Sì alguien que falleciera hace cincuenta años, apareciese nuevamente por la vida, se quedarìa extasiado y absorto con las cosas imposibles, para èl, que nosotros tenemos ahora a nuestra disposiciòn.
Ayer por la mañana, compramos el cochecito a Jaime. Por la tarde paseito tranquilo.
El tiempo acompañò. No lloviò y aunque hizo algo de viento se soportò bien, ya que el frio no apareciò.
Feliz viernes, Victoria.
Un beso y todo mì cariño.
... (ver texto completo)