Dos rosas en el agua no se pueden marchitar, dos amigos que se quieren no se pueden olvidar.
Suma tus alegrias, resta tu dolor, multiplica tus amigos pero no dividas tu amor.
Como amigo te conocí, como amigo te acepté, pero tarde me di cuenta que de ti me enamoré.
Dos rosas en el agua no se pueden marchitar, dos amigos que se quieren no se pueden olvidar.
Envidia tengo a la tierra y también a los gusanos, que se tienen que comer ese cuerpo de gitano.
Como amigo te conocí, como amigo te acepté, pero tarde me di cuenta que de ti me enamoré.
En el cielo hay una estrella que envidia a la luna, y a vos la estrella y la luna.
Envidia tengo a la tierra y también a los gusanos, que se tienen que comer ese cuerpo de gitano.
En el cielo hay una estrella que envidia a la luna, y a vos la estrella y la luna.
Baila en mi boca la canción de los mil besos, muévete al son de los sentimientos y no dejes de mirarme con esos ojos que derriten cada trozo de mi corazón.
El beso de un estudiante es como un tarron de azucar, el chico que lo pruebe asta los dedos se chupa.
Voy a tirar el reloj porque no veo la hora de darte un beso.
Baila en mi boca la canción de los mil besos, muévete al son de los sentimientos y no dejes de mirarme con esos ojos que derriten cada trozo de mi corazón.
Si muriera y Dios me diera un último deseo, me encantaría resucitar en tus brazos, y con un beso decirte lo mucho que te quiero.
Voy a tirar el reloj porque no veo la hora de darte un beso.
Si muriera y Dios me diera un último deseo, me encantaría resucitar en tus brazos, y con un beso decirte lo mucho que te quiero.
Me electrizan tus caricias, me apasionan tus abrazos, pero son tus besos los que me hacen querer comerte a pedazos.
Un abrazo me pediste, un abrazo te daré, un abrazo y un beso, y en la cama un bebe.
Me electrizan tus caricias, me apasionan tus abrazos, pero son tus besos los que me hacen querer comerte a pedazos.
Hay labios tan finos que en vez de besar cortan.
El beso es la válvula de escape de la honestidad.
El alma que hablar puede con los ojos también puede besar con la mirada.
Hay labios tan finos que en vez de besar cortan.
Para el beso, la nariz y los ojos están tan mal colocados como mal hechos los labios.
El alma que hablar puede con los ojos también puede besar con la mirada.
No hay beso que no sea principio de despedida; incluso el de llegada.
Para el beso, la nariz y los ojos están tan mal colocados como mal hechos los labios.