:: Para mi dulce amiga querida, porque te mereces lo mejor del mundo. Dios te bendiga toda la vida y te colme de bienes que te den alegría interna. Te quiero mucho, amiguita. Gracias por acompañarme a cruzar mi sendero.
:: Nunca se sabe cuándo llegaremos a la meta. Lo que descubrí a tu lado es que la
felicidad está en el trayecto hacia ella, así que mientras viva el
camino contigo estaré
feliz de tenerte cerca y compartir los más bellos momentos. Gracias por tu paciencia y afecto, querida gran
amiga