No le demos al mundo armas contra nosotros porque las utilizará.
Hay un solo niño bello en el mundo y cada madre lo tiene.
Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda.
No le demos al mundo armas contra nosotros porque las utilizará.
Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
Todo el mundo cuenta como ganó sus primeras cien pesetas; Nadie cuenta como ganó su último millón.
Quién sabe si no será misión de toda comunidad viviente, microbiana o humana, acabar destruyendo el mundo en el que habita, sea un ser humano, sea el universo.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
Lo que el gusano creé que es el fin del mundo, el hombre lo llama mariposa.
Quién sabe si no será misión de toda comunidad viviente, microbiana o humana, acabar destruyendo el mundo en el que habita, sea un ser humano, sea el universo.
Somos más sensibles a los males que aquejan este mundo que a los bienes que lo adornan.
Lo que el gusano creé que es el fin del mundo, el hombre lo llama mariposa.
Somos más sensibles a los males que aquejan este mundo que a los bienes que lo adornan.
La meta ideal de la filosofía sigue siendo puramente la concepción del mundo, que precisamente, en virtud de su esencia, no es ciencia. La ciencia no es nada más que un valor entre otros.
No he nacido para un sólo rincón, mi patria es todo el mundo.
La meta ideal de la filosofía sigue siendo puramente la concepción del mundo, que precisamente, en virtud de su esencia, no es ciencia. La ciencia no es nada más que un valor entre otros.
El silencio es, después de la palabra, el segundo poder del mundo.
-El mundo está lleno de buenas máximas; sólo falta aplicarlas. Autor: Blaise Pascal.
El hombre recorre el mundo buscando lo que necesita y vuelve a su casa a encontrarlo.
-No solo el mundo cristiano, sino el orbe entero. Autor: Carlos V.
-El mundo está lleno de buenas máximas; sólo falta aplicarlas. Autor: Blaise Pascal.
-No solo el mundo cristiano, sino el orbe entero. Autor: Carlos V.
Lo que llamamos nuestra intimidad no es sino nuestro imaginario mundo, el mundo de nuestras ideas.
Lo más difícil de este mundo es poder decir y pensar lo que todos dicen sin pensar.