EL CANTO Y LA FORTUNA

El hombre y yo somos amantes.
Él me desea y yo suspiro por él,
Pero ¡ay! Entre nosotros va la
Portadora de desdichas.
Es cruel y exigente,
Poseedora de vacua seducción.
Su nombre es materia
Nos sigue dondequiera que vayamos ... (ver texto completo)
Conocimiento y la canción de la Sabiduría.
No me escucha, pues la Materia
Lo ha encerrado en el calabozo
Del egoísmo, donde mora la avaricia.
Lo busco en los campos de la Satisfacción,
Pero estoy sola, pues mi rival me ha
Encarcelado en la caverna de la glotonería
Y la avidez, y allí me ha apresado
Con dolorosas cadenas de oro.
Lo llamo al alba, cuando la Naturaleza sonríe. ... (ver texto completo)
EL CANTO Y LA FORTUNA

El hombre y yo somos amantes.
Él me desea y yo suspiro por él,
Pero ¡ay! Entre nosotros va la
Portadora de desdichas.
Es cruel y exigente,
Poseedora de vacua seducción.
Su nombre es materia
Nos sigue dondequiera que vayamos
Y nos observa como un centinela, trayendo
Desasosiego a mi amante.
Busco a mi amado en los bosques,
Bajo los árboles, junto a los lagos.
No puedo hallarlo, pues la Materia
Lo ha impulsado hacia la clamorosa
Ciudad y lo ha sentado en el trono
De las deslumbrantes, metálicas riquezas.
Lo llamo con la voz del ... (ver texto completo)
EL LUGAR DONDE JUEGA LA VIDA

Una hora en pos de la Belleza
Y el Amor merece un siglo entero de gloria,
Concedido al poderoso por el débil asustado.
Desde aquella hora proviene la Verdad del hombre; y
Durante aquel siglo la Verdad duerme en
Los desasosegados brazos de inquietantes sueños.
En aquella hora el alma ve con sus ojos
La Ley Natural, y durante aquel siglo se ... (ver texto completo)
Siglo pleno de avidez y codicia.
Fue aquella hora la que vio al corazón
Henchido de pesares,
Iluminado por la antorcha del Amor.
Y desde ese siglo, las ansias de Verdad
Están sepultadas en el seno de la tierra.
Aquella hora es la raíz que debe revivir.
Aquella hora es la hora de la contemplación,
La hora de la meditación, la hora de la
Oración, y la hora de la nueva era del bien.
Y aquel siglo es la vida de Nerón desperdiciada
En investiduras tomadas tan sólo de la
Materia terrena.
Así es la vida.
Representada en escenarios durante eras;
Registrada en la tierra durante siglos;
Inexplorada durante años;
Cantada como himno durante días,
Enaltecida sólo por una hora; pero esa
Hora es una gema preciosa de la Eternidad. ... (ver texto completo)
EL LUGAR DONDE JUEGA LA VIDA

Una hora en pos de la Belleza
Y el Amor merece un siglo entero de gloria,
Concedido al poderoso por el débil asustado.
Desde aquella hora proviene la Verdad del hombre; y
Durante aquel siglo la Verdad duerme en
Los desasosegados brazos de inquietantes sueños.
En aquella hora el alma ve con sus ojos
La Ley Natural, y durante aquel siglo se
Condena a sí mismo con la ley del hombre;
Y es encadenada por la férrea opresión.
Aquella hora inspiró los Cantares
De Salomón, y aquel siglo fue el ciego
Poder que destruyó el templo de Baalbek.
Aquella hora fue el nacimiento del Sermón de la
Montaña, y aquel siglo hizo temblar los castillos de
Palmira y la Torre de Babilonia.
Aquella hora fue la Hégira de Mahoma, y aquél
Siglo olvidó a Alá, el Gólgota y el Sinaí.
Una hora dedicada a condolerse y lamentarse de
La igualdad arrebatada a los débiles es más noble
que un ... (ver texto completo)
EL CRIMINAL

Un hombre joven y fuerte, debilitado por el hambre, se hallaba sentado en la acera con la mano extendida
hacia los transeúntes, mendigando y repitiendo la triste canción de su derrota en la vida, sufriendo el
hambre y la humillación.
Al caer la noche, resecos los labios y la lengua, su mano aún estaba tan vacía como su estómago.
Con las pocas fuerzas que le quedaban logró salir de la ciudad y sentarse bajo un árbol a llorar
amargamente. Entonces elevó los perplejos ojos al cielo ... (ver texto completo)
PAZ
La tempestad se apaciguó tras combar las ramas de los árboles y reclinar todo el peso de su furia sobre
las mieses de los campos. Las estrellas surgieron como maltrechos resabios de lejanos truenos y el silencio
llenó el espacio como si la Naturaleza nunca hubiera librado su batalla.
Entonces, una joven penetró en su habitación y se hincó junto al lecho gimiente. Su corazón desbordaba
de agonía, pero pudo finalmente despegar los labios.
-Oh Señor, haz que regrese a salvo al hogar -dijo-. ... (ver texto completo)
No temas, ahora soy la Verdad, surgida del fuego y las espadas para revelar a los míos el triunfo del
Amor sobre la Guerra. Soy la Palabra que anuncia el comienzo de la dicha y la paz.
Luego enmudeció; sus lágrimas hablaban el lenguaje del corazón. Los ángeles de la Dicha rodearon
aquella morada, y los dos corazones recobraron la unidad arrebatada.
Al alba los dos permanecieron de 'pie en medio de los campos, contemplando la belleza de la Naturaleza
herida por la tempestad. Tras un silencio ... (ver texto completo)
PAZ
La tempestad se apaciguó tras combar las ramas de los árboles y reclinar todo el peso de su furia sobre
las mieses de los campos. Las estrellas surgieron como maltrechos resabios de lejanos truenos y el silencio
llenó el espacio como si la Naturaleza nunca hubiera librado su batalla.
Entonces, una joven penetró en su habitación y se hincó junto al lecho gimiente. Su corazón desbordaba
de agonía, pero pudo finalmente despegar los labios.
-Oh Señor, haz que regrese a salvo al hogar -dijo-. ... (ver texto completo)
UN POETA SOLO ES EN SU MUERTE

Negras Alas de noche envolvieron la ciudad que la Naturaleza había cubierto con un impoluto
manto de nieve; los hombres abandonaban las calles buscando la calidez del hogar, mientras el viento
norte arrasaba los jardines. En las afueras se adivinaba la silueta de una añosa cabaña semioculta en la
nieve y a punto de derrumbarse. En un oscuro rincón de la casucha, con la mirada fija en la tenue luz
de una lámpara de aceite que el viento hacía oscilar, un joven agonizaba ... (ver texto completo)
El hombre expiraba, y no había nadie a su lado salve la lámpara de aceite, fiel compañera, y algunos
papeles sobre los que había escrito sus más profundos sentimientos. Rescatando las pocas fuerzas que
aún no lo habían abandonado, alzó los brazos al cielo; recorrió desesperadamente el techo con la
mirada, como si quisiera poder contemplar las estrellas veladas por las nubes, y dijo:
-Ven, oh bella Muerte; mi alma te reclama. Aproxímate y líbrame de las cadenas de la vida, que me
he fatigado ... (ver texto completo)
UN POETA SOLO ES EN SU MUERTE

Negras Alas de noche envolvieron la ciudad que la Naturaleza había cubierto con un impoluto
manto de nieve; los hombres abandonaban las calles buscando la calidez del hogar, mientras el viento
norte arrasaba los jardines. En las afueras se adivinaba la silueta de una añosa cabaña semioculta en la
nieve y a punto de derrumbarse. En un oscuro rincón de la casucha, con la mirada fija en la tenue luz
de una lámpara de aceite que el viento hacía oscilar, un joven agonizaba ... (ver texto completo)
EL CANTO DEL MAR

La sólida playa es mi amada
Y yo su amante.
Nos une el amor, pero
La luna me aparta celosa de ella.
Me acerco presuroso y me resisto a
Alejarme, despidiéndome con un
Pequeño y tenaz adiós.
Me revelo con rapidez tras el ... (ver texto completo)
Muchas veces he salvado almas que se ahogaban
Y llevado tiernamente hasta mi amada
Playa. Ella le insufla fuerzas así como
Agota las mías.
Muchas veces he robado gemas de las
Profundidades para ofrecerlas a mi
Amada Playa. Ella las toma en silencio, y yo
Soy feliz pues siempre sale a recibirme.
En la noche informe, cuando todas las
Criaturas persiguen el espectro del Sueño, yo ... (ver texto completo)
EL CANTO DEL MAR

La sólida playa es mi amada
Y yo su amante.
Nos une el amor, pero
La luna me aparta celosa de ella.
Me acerco presuroso y me resisto a
Alejarme, despidiéndome con un
Pequeño y tenaz adiós.
Me revelo con rapidez tras el ... (ver texto completo)
LA MORADA DE LA RIQUEZA

Mi fatigado corazón se despidió de mí para irse a la Morada de la Riqueza. Al llegar a esa ciudad
sagrada, que el alma había alabado y glorificado, comenzó a vagar desconcertado ante la ausencia de
lo que siempre había imaginado hallar. La ciudad estaba vacía de poder, riquezas y autoridad.
Y mi corazón se dirigió a la hija del Amor y le dijo:
-Oh, Amor, ¿dónde puedo hallar a la Satisfacción? He oído que ha venido a hacerte compañía.
Y la hija del Amor respondió:
-La Satisfacción ya se ha ido a predicar su evangelio a la ciudad donde gobiernan la avidez y la
corrupción. No la necesitamos.
La Riqueza no implora Satisfacción, porque ésta es recompensa terrena, con deseos colmados de
objetos materiales. La Satisfacción es expresión del corazón.
El alma eterna no está nunca satisfecha; su objetivo es la búsqueda permanente de lo sublime. Así
mi corazón se dirigió a la Belleza de la Vida y le dijo:
-Tú eres toda Sabiduría; ilumíname como el misterio de la Mujer.
-Oh, corazón humano -Ella me respondió-, la mujer es tu propio reflejo, lo que tú eres, y se halla
dondequiera que tú estés; es como la religión desoída por el ignorante, y como la luna límpida de
nubes, y como la bris a libre de impurezas. Y mi corazón se encaminó hacia la Sabiduría, hija del
Amor y la Belleza, y le dijo:
-Concédeme Sabiduría, y la compartiré con los míos.
-No nombres a la sabiduría sino a la Riqueza -ella me respondió -, pues la verdadera riqueza no
proviene de lo externo sino que nace en lo más Profundo de la vida. Compártela con los tuyos. ... (ver texto completo)
Y a los afanosos desvelos del verano, y a la
recompensa
Del otoño en tiempos de cosecha.
Acércate a mí, oh amada de mi alma; el
Fuego se extingue y huye bajo las cenizas.
Abrázame, pues me siento solo; la luz es
Mortecina, y el vino que destilamos nos entrecierra
Los ojos. Contemplémonos uno al otro antes
De que se cierren por completo.
Búscame con tus brazos y rodéame; deja ... (ver texto completo)
Invierno
Ven a mí, oh compañera de toda la vida;
Ven a mí y no dejes que el invierno se
Interponga. Siéntate conmigo junto al hogar,
Que el fuego es el único fruto del Invierno.
Háblame de la dicha de tu corazón, pues
Es más sublime que los encolerizados elementos
Tras nuestra puerta,
Asegura la puerta y las ventanas, que el
Colérico semblante de los cielos me deprime, ... (ver texto completo)
Otoño
Vayamos a recoger las uvas de los viñedos
Para el lagar, y guardemos el vino en antiguos
Toneles, así como el espíritu guarda la Sabiduría
De las eras en eternas vasijas.
Regresemos a nuestra morada, que el viento
Ha arrancado las hojas cenicientas y amortajado las
Mustias flores que susurran elegías al Verano.
Ven a casa, eterna amada, que las aves
Peregrinas emigraron hacia el calor y abandonaron ... (ver texto completo)