•Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
•Nadie cava con tesón sino el dueño del hurón.
•Nadie busca ruido con su dinero.
•Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
•Nadie bien ha valorado, lo que nada le ha costado.
•Nadie busca ruido con su dinero.
•Nadie bien ha valorado, lo que nada le ha costado.
67. Dos gorriones sobre la misma espiga no estarán mucho tiempo juntos.
•Nadie aprende por cabeza ajena.
“No hay nada mejor que un amigo, a menos que sea amigo con chocolate” Charles Dickens.
•Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
•Nadar uno bajo de agua. Hacer uno las cosas, generalmente malas, de manera oculta, solapadamente.
•Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
•Nadar uno bajo de agua. Hacer uno las cosas, generalmente malas, de manera oculta, solapadamente.
•Nadar, nadar y morir a la orilla. de Llombera-León = Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
“El valiente tiene miedo del contrario; el cobarde, de su propio temor” Francisco De Quevedo.
“Si el alumno no supera al maestro, ni es bueno el alumno; ni es bueno el maestro” Prov. Chino.
“Corrige al sabio y serás más sabio, corrige al necio y te ganarás un enemigo”.
“El valiente tiene miedo del contrario; el cobarde, de su propio temor” Francisco De Quevedo.
“Verte, oírte, y no amarte… no es humano” Silvio Pellico.
“Corrige al sabio y serás más sabio, corrige al necio y te ganarás un enemigo”.
y un besoooooo
Un besooooooooooooooooooooooooo
Descansa que lo necesitas
BUENOS DIAS te deseo un dia de paz y felicidad y sin calor
Buenos dias Cristina
Hoy ya pasaremos calor nos cambio el tiempo
Feliz jueves
Un besooooooooooooooooooooo
Amoroso, Alberto Gustavo >

A veces desearía

A veces desearía
transformarme en objetos
cotidianos,
humildes,
olvidables,
sencillos.

Ser una lapicera.

Escribir de tu mano
un poema amarillo,
como los girasoles
del arcángel de Arlés
que estallan de verano.

O dibujar palabras...
«simple como un anillo»
extendiendo silencios
como los de Neruda.

Por otras, desearía
ser nieve y ser espuma,
y ser mar,
y ser viento,
y ser sol,
y ser bruma.

Y veces me lo creo
convirtiéndome en cosas
que derrotan distancias
para cuidar tu sueño.

Pero es todo tan leve...

Mas hay algo que cierto,
al escuchar tu risa
del alma de las rosas
me convierto en el dueño. Amoroso, Alberto Gustavo ... (ver texto completo)