«Corazón, ¿qué te espanta?
¿Qué importará que tibios
huyamos de una muerte
si de otra nos morimos?»
Dijo, y de su arrestado
amante desvarío
impelido se arroja
al mar embravecido.
Y a pesar de su furia
contra los torbellinos ... (ver texto completo)
¿Qué importará que tibios
huyamos de una muerte
si de otra nos morimos?»
Dijo, y de su arrestado
amante desvarío
impelido se arroja
al mar embravecido.
Y a pesar de su furia
contra los torbellinos ... (ver texto completo)
Pero ya se redoblan
del Aquilón los silbos
levanta el mar sus olas
aumenta sus bramidos.
¡Ay, mísero Leandro,
ya con dolor te miro
contiguo a las estrellas
y al Tártaro contiguo!
Apuradas las fuerzas
sin aliento, sin tino, ... (ver texto completo)
del Aquilón los silbos
levanta el mar sus olas
aumenta sus bramidos.
¡Ay, mísero Leandro,
ya con dolor te miro
contiguo a las estrellas
y al Tártaro contiguo!
Apuradas las fuerzas
sin aliento, sin tino, ... (ver texto completo)