La verdadera felicidad cuesta poco; si es cara, no es de buena clase.
En el desprecio de la ambición se encuentra uno de los principios esenciales de la felicidad sobre la tierra.
Los primeros cuarenta años de vida nos dan el texto; los treinta siguientes, el comentario.
Cada cual proyecta sus defectos psicológicos sobre los demás, cada cual ve en el prójimo sus propios defectos.
Es mejor ser un borracho famoso que un alcohólico anónimo.
Viejo no es el que arrastra sus pies, sino el que arrastra sus ideas.
De aquel que opina que el dinero puede hacerlo todo, cabe sospechar con fundamento que será capaz de hacer cualquier cosa por dinero.
Hay dos tipos de hombres: los que se acostumbran al ruido y los que se esfuerzan en hacer callar a los demás.
El conocimiento y la sabiduría me persiguen, pero yo soy más rápido.
El conocimiento y la sabiduría me persiguen, pero yo soy más rápido.
Si te ves horrible por la mañana... levántate al mediodía.
Se debe convertir el alma en una fortaleza inexpugnable.
La vida es un negocio cuyos ingresos no alcanzan, ni de lejos, a cubrir los gastos.
La crisis se produce cuando lo viejo no acaba de morir y cuando lo nuevo no acaba de nacer.
No te imagines que los demás tienen tanto interés en escucharte como el que tú tienes de hablar.