Todos mienten, pero no importa, porque nadie escucha.
Observa lo ridículo en todas las cosas.
Yo he preferido de hablar de cosas imposibles porque de lo posible se sabe demasiado.
La tristeza de la separación y de la muerte es el más grande de los engaños.
Un hombre ciego, aunque lleve en la mano una luz, no logrará ver.
Aquel a quien guía la pasión no llegará lejos.
Conociendo la verdad, uno debe vivir de acuerdo con ella.
La verdad jamás daña a una causa que es justa.
Nunca hay que pactar con el error, aun cuando aparezca sostenido por textos sagrados.
Nunca se alcanza la verdad total, ni nunca se está totalmente alejado de ella.
Dicen... Ya es media mentira.
Tres podrían guardar un secreto, si dos de ellos hubieran muerto.
Las verdades elementales caben en el ala de un colibrí.
Hay tres clases de mentiras: La mentira, la maldita mentira y las estadísticas.
Dedicarse a especulaciones irregulares es decididamente dañoso.