La alegría es la pasión por la que el alma goza del bien presente y descansa en él.
La tristeza es la pasión por la que el alma, atormentada por el mal presente, se aleja de él lo más que puede y se aflige.
El amor dice siempre lo mismo y no se repite nunca.
Cuando te sentís necesitado empezas a crecer, a florecer, a prosperar y a dar lo mejor que uno tiene.
El sexo sin amor es una experiencia vacía. Pero como experiencia vacía es una de las mejores.
La belleza está en el ojo del que mira, está profundamente dentro de tí.
Una persona puede sentirse sola, aún cuando mucha gente la quiera.
No es mucho el cariño que necesito, sólo un suministro constante.
Busca la belleza en todo y cuando mires profundamente y por bastante tiempo, la verás.
El amor es como la fiebre: brota y aumenta contra nuestra voluntad.
No se encuentra sino lo que se busca, y se busca lo que en cierto modo está escondido en lo más profundo y oscuro de nuestro corazón.
La felicidad es una mariposa que siempre parece estar más alla de nuestro alcance, pero que si la esperas en silencio, podría posarse sobre tí.
Ponte a hablar cuando estés encolerizado y pronunciarás el mejor discurso del que alguna vez te hayas arrepentido.
Al viajar y al enamorarse, el mundo vuelve a nacer.
Ama a tu hombre como a un niño y entonces será un hombre.