Y te sostendré la mano,
no te dejaré caer;
Y andarás hermano.
Donde el corazón te lleve,
allí te espera mi voz.
¡No te pares, síguenos
Y si en tu camino dudas
y la vida te distrae,
cierra los ojos,
sigue a tu corazón.
Y te sostendré la mano,
no te dejaré caer;
Caminarás junto a mí.
Donde el corazón te lleve,
ese será tu motor;
tus piernas serán el amor
Y te sostendré la mano,
no te dejaré caer;
Y andarás hermano.
Donde el corazón te lleve,
allí te espera mi voz.
¡No te pares, síguenos
Uno te llevará
donde tendrás poder
si controlas tu mente.
El otro sólo irá
hacia donde quieras tú,
y es el de tu corazón.
Y te sostendré la mano,
no te dejaré caer;
Caminarás junto a mí.
Donde el corazón te lleve,
ese será tu motor;
tus piernas serán el amor
Si se ha apagado la luz
que alumbraba tu camino
y éste se divide en dos,
asómate a tu interior.
Uno te llevará
donde tendrás poder
si controlas tu mente.
El otro sólo irá
hacia donde quieras tú,
y es el de tu corazón.
Si se ha apagado la luz
que alumbraba tu camino
y éste se divide en dos,
asómate a tu interior.
Quien es el dueño de un beso?
¿Quién lo regala? O ¿los labios que lo reciben?

¿Quien es el dueño de una mirada?
¿Quién deja escapar frases y abrazos con sus ojos?
O ¿quien es acariciado por ellos?

¿A quien pertenece un sueño?
¿A quien lo busca toda su vida
aun sin apenas llegar a tocarlo?
O ¿Quien lo pose?
Y sin embargo lo mima alimenta y vive de el.

Yo solo soy dueño de una herida,
La que deja tu ausencia,
La que sangra por dentro.
Y la que solo cura tu presencia.

De todo lo demás soy esclavo
De tu mirada, tú riza, tus besos…
…y de ti, que eres mi sueño ... (ver texto completo)
Send "Agua De Cielo Liquido" Ringtone to your Cell

Yo no te pertenesco
solo te preste mi alma
te arquile mis besos a cambio de amor
a cambio de calma

tu no eres mi dueña
ni yo mismo me poseo
espiritu libre soy; te vengo ... (ver texto completo)
Vuelvo a tenerte
y pienso en el perfume
que de nuevo me hiere
aunque el jazmín no exista.
Tus manos me recorren
el rostro suavemente,
y te oigo la voz en un
susurro
que me roza el oído.
Vuelvo a tenerte, amor,
como si nunca
te me hubieras ido.
Luces en un cristal espejeante copian el esplendor lóbrego de
la primavera, sus sombrías llamaradas azules, sus flores de
azufre y de cal viva, el grito de los ánades llamando desde
el país de los muertos.
Los camareros conocen a estos clientes que piden una ficha
en la madrugada y hacen llamadas inútiles, cuelgan
luego, piden una ginebra, procuran sonreír, están pensando
en su vida. A estas horas la noche es un pájaro azul.
Estaré enamorado hasta la muerte y temblarán mis manos al
coger tus manos y temblará mi voz cuando te acerques
y te miraré a los ojos como si llorara.
Los escolares hunden sus plumillas entre uña y carne y oprimen
suavemente hasta que la sangre empieza a brotar.
Algunos aparecen muertos bajo los últimos pupitres.
Hay pétalos de rosa abandonados por el viento en los pasillos
de las clínicas.