os deseo feliz noche
os dejais llevar de las costumbres inglesas?
según el catolicismo acaba salvandose por la fe pero es un impresentable
os deseo feliz noche
que personajes,,, a cual más chulos.
nunca me ha gustado este personaje
según el catolicismo acaba salvandose por la fe pero es un impresentable
Salté a Francia, ¡buen país!,
y como en Nápoles vos,
puse un cartel en París
diciendo: Aquí hay un don Luis
que vale lo menos dos.
Pasará aquí algunos meses,
y no trae más intereses
ni se aviene a más empresas,
que adorar a las francesas,
y a reñir con los franceses.
que personajes,,, a cual más chulos.
nunca me ha gustado este personaje
Yo me acordé del refrán
de que quien roba al ladrón
ha cien años de perdón,
y me arrojé a tal desmán
mirando a mi salvación. digo
Salté a Francia, ¡buen país!,
y como en Nápoles vos,
puse un cartel en París
diciendo: Aquí hay un don Luis
que vale lo menos dos.
Pasará aquí algunos meses,
y no trae más intereses
ni se aviene a más empresas,
que adorar a las francesas,
y a reñir con los franceses.
DON LUIS
(tras reñir y matar al capitán de una partida de bandoleros a la que se había unido)
-[...]

Juróme al punto la gente
capitán por más valiente;
juréles yo amistad franca;
pero a la noche siguiente
huí y les dejé sin blanca.
Yo me acordé del refrán
de que quien roba al ladrón
ha cien años de perdón,
y me arrojé a tal desmán
mirando a mi salvación. digo
DON LUIS
(tras reñir y matar al capitán de una partida de bandoleros a la que se había unido)
-[...]

Juróme al punto la gente
capitán por más valiente;
juréles yo amistad franca;
pero a la noche siguiente
huí y les dejé sin blanca.
Búsquenle los reñidores;
cérquenle los jugadores;
quien se precie que le ataje,
a ver si hay quien le aventaje
en juego, en lid o en amores.
Por donde quiera que fui,
la razón atropellé
la virtud escarnecí,
a la justicia burlé
y a las mujeres vendí.
Desde la princesa altiva
a la que pesca en ruin barca,
no hay hembra a quien no suscriba,
y cualquier empresa abarca
si en oro o valor estriba.
Búsquenle los reñidores;
cérquenle los jugadores;
quien se precie que le ataje,
a ver si hay quien le aventaje
en juego, en lid o en amores.
Nápoles, rico vergel
de amor, de placer emporio,
vio en mi segundo cartel:
Aquí está don Juan Tenorio
y no hay hombre para él.
Desde la princesa altiva
a la que pesca en ruin barca,
no hay hembra a quien no suscriba,
y cualquier empresa abarca
si en oro o valor estriba.
Nápoles, rico vergel
de amor, de placer emporio,
vio en mi segundo cartel:
Aquí está don Juan Tenorio
y no hay hombre para él.
olvida de tu convento
la triste cárcel sombría
¿No es verdad, ángel de amor....
Don Juan Tenorio es un drama religioso-fantástico en dos partes escrito en 1844 por el dramaturgo español José Zorrilla, inspirado en El burlador de Sevilla y convidado de piedra, de 1630, atribuido a Tirso de Molina.
Que os hallabais
bajo mi amparo segura
y el aura del campo pura
libre por fin respirabais.
Cálmate, pues, vida mía,
reposa aquí, y un momento,
olvida de tu convento
olvida de tu convento
la triste cárcel sombría
¿No es verdad, ángel de amor....
Que os hallabais
bajo mi amparo segura
y el aura del campo pura
libre por fin respirabais.
Cálmate, pues, vida mía,
reposa aquí, y un momento,
olvida de tu convento
Y esas dos líquidas perlas
que se desprenden tranquilas
de tus radiantes pupilas
convidándome a beberlas,
evaporarse a no verlas
de sí mismas al calor,
y ese encendido rubor
que en tu semblante no había,
¿no es verdad, hermosa mía,
que están respirando amor?

¡Oh! Sí, bellísima Inés,
espejo y luz de mis ojos,
escucharme sin enojos
como lo haces, amor es;