No dejes que tu corazón
Se enraíce de esa bruma
Que es solo bruma matinal
Y aun queda un largo día
Por caminar y ese largo día
Contigo lo quiero terminar
Piensa que es solo bruma
Que ni la luz de nuestras miradas
Podrá nunca apagar
Que ni el fuego de nuestro amor
Podrá una fría palabra enfriar
Esas brumas que parecen nublarnos
De espinas de desierto
Como cactus que se arropa en la tierra árida

Cuando en ciertos días
creemos
que ya nada mas existe
Y que hasta la poca bruma
que ha podido alcanzarnos
nos perderá para siempre
Cuando en ciertos días
Ya nos morimos de sed
De no bebernos
Y nuestros pies parecen pesados
No podemos avanzar para tocarnos
Cuando en ciertos días
Las brumas han enceguecido nuestro hablar
Y las palabras dulces de amor
Abrazan como el peor fuego abrasador
Y queman tu garganta y la mía
Son brumas
que si no me coges y no te cojo
fuertemente
como queriendo abrasar hasta el alma
Son capaces de perdernos
Son brumas
Que besando las rocas y las blancas arenas
Intentan borrar las huellas
que nuestros pies han sembrado
Son Brumas
que arrastradas a nivel de suelo
cuan serpiente ponzoñosa
se escurren por entre las heridas de la tierra
hasta oradar nuestras raíces
Son brumas
De esas que son capaces de perderte
De esas que nublan la mirada
De la luz mas potente y enceguecer
Hasta volverle una sombra
De lo que fue
Si piensas que la bruma

Cuando en ciertos días
Aparecen por sobre nuestras playas
Las brumas del nuevo día
No son brumas presurosas, no,
Son brumas de esas de verdad
Las que ponen a prueba
La super-organizada es esa mama del colegio de tus hijos; que siempre quisiste ser. Lleva a sus nenes a las clases de Alemán, a judo, a pintura, al foniatra, a fútbol y a natación. Y es de las que comen y no engordan, y es delegada. Y en los cumpleaños del nene lleva a toda su clase “un guevo kinder”, que son tres deseos a la vez, y tu niño con su bolsa de sugus, que yo creo que le estoy creando un trauma, y prepara la bechamel de las croquetas. Yo hace tiempo que descongelo las famosas croquetas ... (ver texto completo)
Y tú que intentas recolocar todo lo que te cuelga y ella, y su perfecta hilera de dientes que te sonríe y, te suelta “chica, es que no te organizas, porqué no pides reducción de jornada...” Aquí es donde le soltarías una leche por cada euro reducido, por reducir tu jornada.

Superada la prueba, tus colgajos y tú regresan a casa. La autoestima decidió quedarse en la farmacia. Y bañas a los niños, haces lo deberes del mayor, le das la medicina al pequeño, les preparas la cena, se la das y les acuestas ... (ver texto completo)
Y allí que llegas tú con todo colgando: al pequeño que le cuelgan los mocos, el mayor que se cuelga literalmente de tu manga. De la sillita cuelga tu bolso, la bolsa del bebe, la bolsa de gimnasia, la bolsa del trabajo, y la mochila del mayor, que ya quisiera Pérez de Tudela, que yo creo que este niño no crece porque la mochila se lo impide. Parecemos unos “sin-techo”. Entras en la farmacia y el espejo del fondo te enseña al gremlin churruscao pero como a trozos porque el maquillaje también se ha ... (ver texto completo)
La super-organizada es esa mama del colegio de tus hijos; que siempre quisiste ser. Lleva a sus nenes a las clases de Alemán, a judo, a pintura, al foniatra, a fútbol y a natación. Y es de las que comen y no engordan, y es delegada. Y en los cumpleaños del nene lleva a toda su clase “un guevo kinder”, que son tres deseos a la vez, y tu niño con su bolsa de sugus, que yo creo que le estoy creando un trauma, y prepara la bechamel de las croquetas. Yo hace tiempo que descongelo las famosas croquetas ... (ver texto completo)
Y entre súplica y súplica tú sigues trabajando, así como haciéndote la relajada. Y al final del día, nunca antes, te llama tu ocupadísimo marido, y te pregunta ¿qué tal cariño?, cuando te oye rugir como un rinoceronte en celo, recuerda que el niño estaba enfermo y hace ver que no se le había olvidado y te cagas en todo lo que se menea y sales corriendo al pediatra y llegas por los pelos, y te dice lo del virus, y te manda no se qué medicina y cuando llegas a la farmacia han cerrado y llamas a tu ... (ver texto completo)
Y allí que llegas tú con todo colgando: al pequeño que le cuelgan los mocos, el mayor que se cuelga literalmente de tu manga. De la sillita cuelga tu bolso, la bolsa del bebe, la bolsa de gimnasia, la bolsa del trabajo, y la mochila del mayor, que ya quisiera Pérez de Tudela, que yo creo que este niño no crece porque la mochila se lo impide. Parecemos unos “sin-techo”. Entras en la farmacia y el espejo del fondo te enseña al gremlin churruscao pero como a trozos porque el maquillaje también se ha ... (ver texto completo)
- Suplicas:

A la suegra que se quede con el niño hasta que llegue la chica.
A la chica que venga un poco antes para que se vaya la suegra.
Al cielo que la seguridad social deje de comunicar.
A la “encantadora enfermera” que te de cita tarde para no pedir permiso.
A tu jefe que te de permiso porque la encantadora enfermera ha pasado de ti.
Y entre súplica y súplica tú sigues trabajando, así como haciéndote la relajada. Y al final del día, nunca antes, te llama tu ocupadísimo marido, y te pregunta ¿qué tal cariño?, cuando te oye rugir como un rinoceronte en celo, recuerda que el niño estaba enfermo y hace ver que no se le había olvidado y te cagas en todo lo que se menea y sales corriendo al pediatra y llegas por los pelos, y te dice lo del virus, y te manda no se qué medicina y cuando llegas a la farmacia han cerrado y llamas a tu ... (ver texto completo)
Que me dicen del trauma que supone mirarte al espejo por la mañana y encontrarte con que ese gremlin que te mira fijamente eres tú? Te duchas, te vuelves a mirar, y decides que lo mejor va a ser darte una capa de titanlux, a ver si aquello mejora. Y no, no mejora. Sigues siendo un gremlim pero, así, como churruscao.

Una vez churrascada, te diriges a despertar a tus niños. Aquí siempre ocurre algo. Supongamos que el niño tiene fiebre. Tú eres una mujer con recursos!.... recurres a la súplica
- Suplicas:

A la suegra que se quede con el niño hasta que llegue la chica.
A la chica que venga un poco antes para que se vaya la suegra.
Al cielo que la seguridad social deje de comunicar.
A la “encantadora enfermera” que te de cita tarde para no pedir permiso.
A tu jefe que te de permiso porque la encantadora enfermera ha pasado de ti.