Con lágrimas en los ojos
sintió muy cerca la muerte.
Pero de la nada, de repente,
dentro de él algo se movía.
Era su otro yo que decía
amigo mío debes ser fuerte
sintió muy cerca la muerte.
Pero de la nada, de repente,
dentro de él algo se movía.
Era su otro yo que decía
amigo mío debes ser fuerte
Su consejo fue bien tomado.
Limpió su rostro y se hizo fuerte.
Gritó muy alto, ¡agarrame muerte!
Entonces prosiguió su camino
dándose cuenta que su destino
no era a su espalda, era al frente
Limpió su rostro y se hizo fuerte.
Gritó muy alto, ¡agarrame muerte!
Entonces prosiguió su camino
dándose cuenta que su destino
no era a su espalda, era al frente