Y se que todo fue mi culpa
De no decírtelo cuando debía
Por ese temor que me condena
Me condena a no amarte más.
Y al final
Después de todo
Solo quedara una salida
Alejarme de ti lo más que pueda
Y en tu corazón sabrás
Que por más labios que probarás
Mi corazón ahí estará
Y por eso siempre me recordaras.
No se cuanto tiempo mas soportara
Tener mi corazón esta dura carga
De siempre verte y no poder amarte
De esas ganas de abrazarte
Y ni siquiera poder hablarte
Y se que todo fue mi culpa
De no decírtelo cuando debía
Por ese temor que me condena
Me condena a no amarte más.
UN DIA MAS DE RECUERDO

Hoy se cumple un día más
Después de todo lo que nos ha pasado
Esas peleas y distanciamientos
Que se han olvidado con el tiempo

Y por todo este tiempo que ha pasado
Quizás ya las heridas ya sanaron
De esas incontables batallas ... (ver texto completo)
No se cuanto tiempo mas soportara
Tener mi corazón esta dura carga
De siempre verte y no poder amarte
De esas ganas de abrazarte
Y ni siquiera poder hablarte
UN DIA MAS DE RECUERDO

Hoy se cumple un día más
Después de todo lo que nos ha pasado
Esas peleas y distanciamientos
Que se han olvidado con el tiempo

Y por todo este tiempo que ha pasado
Quizás ya las heridas ya sanaron
De esas incontables batallas
Aquellos golpes y estacas
Que mi corazón aun aguanta
Todas esas batallas perdidas
Y mi corazón aun lo aguanta! ... (ver texto completo)
Veo los sueños sigilosos,
admito los postreros días,
y también los orígenes, y también los recuerdos,
como un párpado atrozmente levantado a la fuerza
estoy mirando.

Y entonces hay este sonido:
un ruido rojo de huesos,
un pegarse de carne,
y piernas amarillas como espigas juntándose. ... (ver texto completo)
Estoy mirando, oyendo,
con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma
en la tierra,
y con las dos mitades del alma miro al mundo.

y aunque cierre los ojos y me cubra el corazón enteramente,
veo caer un agua sorda,
a goterones sordos.
Es como un huracán de gelatina,
como una catarata de espermas y medusas. ... (ver texto completo)
Veo los sueños sigilosos,
admito los postreros días,
y también los orígenes, y también los recuerdos,
como un párpado atrozmente levantado a la fuerza
estoy mirando.

Y entonces hay este sonido:
un ruido rojo de huesos,
un pegarse de carne,
y piernas amarillas como espigas juntándose.
Yo escucho entre el disparo de los besos,
escucho, sacudido entre respiraciones y sollozos. ... (ver texto completo)
¡Oh! cuando vea en la desierta playa,
con mi tristeza y mi dolor a solas,
el vaivén incesante de las olas,
me acordaré de tí;
Cuando veas que una ave solitaria
cruza el espacio en moribundo vuelo,
buscando un nido entre el mar y el cielo,
¡Acuérdate de mí!
Mi recuerdo es más fuerte que tu olvido;
mi nombre está en la atmósfera, en la brisa,
y ocultas a través de tu sonrisa
lágrimas de dolor; pues mi recuerdo tu memoria asalta,
y a pesar tuyo por mi amor suspiras,
y hasta el ambiente mismo que respiras
te repite ¡mi amor!
Tú eres la misma aún;
cual otros días suspéndense tus brazos de mi cuello;
veo tu rostro apasionado y bello
mirarme y sonreír;
aspiro de tus labios el aliento
como el perfume de claveles rojos,
y brilla siempre en tus azules ojos
mi sol, ¡mi porvenir!
Si yo tus alas invisibles veo,
te llevo dentro del alma estás conmigo,
tu sombra soy y donde vas te sigo
por tus huellas en pos!
Y en vano intentan que mi nombre olvides;
nacieron, nuestras almas enlazadas,
y en el mismo crisol purificadas
por la mano de Dios.
Pero, ¿qué es este mar? ¿qué es el espacio,
qué la distancia, ni los altos montes?
Ni qué son esos turbios horizontes
que mira desde aquí;
si al través del espacio de las cumbres,
de ese ancho mar y de ese firmamento,
vuela por el azul mi pensamiento
y vive junto a tí:
Parece ayer!... De nuestros labios mudos
el suspiro de ¡"Adiós" volaba al cielo,
y escondías la faz en tu pañuelo
para mejor llorar!
Hoy... nos apartan los profundos senos
de dos inmensidades que has querido,
y es más triste y más hondo el de tu olvido
que el abismo del mar!
En este corazón ya enmudecido
cual la ruina de un templo silencioso,
vacío, abandonado, pavoroso
sin luz y sin rumor;
Embalsamadas ondas de armonía
elevábanse a un tiempo en sus altares;
y vibraban melódicos cantares
los ecos de tu amor.
Ya no late, ni siente, ni aún respira
petrificada el alma allá en lo interno;
tu cifra en mármol con buril eterno
queda grabada en mí!
Ni hay queja al labio ni a los ojos llanto,
muerto para el amor y la ventura
esta en tu corazón mi sepultura
y el cadáver aquí!
¡Oh! cuánto tiempo silenciosa el alma
mira en redor su soledad que aumenta
como un péndulo inmovil: ya no cuenta
las horas que se van!
No siente los minutos cadenciosos
a golpe igual del corazón que adora
aspirando la magia embriagadora
de tu amoroso afán.