Vista de la Torre del Homenaje, FRIAS

La parte superior de la torre data del siglo XV mientras que la inferior es de los restos más antiguos de la fortaleza.

La torre del homenaje ha tenido tres caídas documentadas a lo largo de la historia. La última de ellas, acaecida en 1830 y con 30 víctimas mortales, tuvo que ver con la voladura de una de las puertas de las murallas de la ciudad por parte del ejército de Napoleón durante la guerra de la independencia

La muralla de Frías es ya citada en 1211, en un documento del Monasterio de Vadillo. Defendía toda la muela sobre la que se asienta la ciudad hasta la iglesia de San Vicente, cuya torre disponía de almenas de defensa. Desde aquí salía una muralla baja que, por delante de las casas construidas sobre roca, se unía a la Puerta de la Villa.

De esta contra muralla solamente quedan restos en alguna de dichas casas, por ejemplo en la Casa de Cultura, donde se puede ver una puerta de acceso al paseo de Ronda en perfecto estado. La muralla contaba con tres puertas que daban acceso a la ciudad.

La Puerta de la Villa estaba unida la Paseo de Ronda, y era la entrada principal del centro de la ciudad. Estaba abierta a un muro que con sus almenas corría hasta el gran foso que existe en la entrada al castillo. Dicho muro, con la puerta y las casas colgantes, se hundió al desprenderse la gran mole de roca sobre la que estaba construido.

La Puerta de Medina es la más cercana al castillo. Estaba muy bien engrijada, pues hay restos en su sucho, ya tapados por la tierra y los años. A esta puerta da entrada una rampa abierta en la roca en forma de caracol. Tiene un arco de medio punto y esta en buen estado de conservación.

La Puerta del Postigo, cercana a la iglesia de San Vicente, era una portezuela bajita y estrecha que servía para hacer salidas nocturnas. A esta puerta se bajaba por un atrincheramiento abovedado construido sobre ella, que con el tiempo ha desaparecido. Fue reconstruida en 1997 asemejando a la Puerta de Medina.

Situación
El Castillo de Frías se alza sobre un peñasco conocido como La Muela, en la localidad de Frís, provincia de Burgos, asemejándose a un águila posada que otea el extenso valle de Tobalina, y a escasos metros del río Ebro sobre el que hay un puente medieval fortificado bastante bien conservado.

Historia
Su historia se remonta a las primeras fortalezas del siglo X. Tuvo un gran valor estratégico en su lucha contra los musulmanes. Fue entregado a la corona en 1202, por los Armengol. A finales del siglo XII el rey Alfonso VIII le concedió nuevas defensas.

En 1446 el castillo fue cedido a la familia de los Velasco, a Don Pedro Fernández de Velasco, duque de Frías, quien lo reformaría y restauraría. Como protesta, los habitantes se refugiaron detrás de las gruesas murallas, por lo que las tropas de los Velasco lo asediaron y lo cercaron en 1450 durante varios meses hasta que sus defensores se rindieron por hambre y sed.

Fue abandonado después de la guerra de la Independencia.

Descripción
El castillo, que es uno de los castillos roqueros más espectaculares de Castilla. El castillo actual es una mezcla de construcciones de los siglos XII, XIII, XV y XVI.

La defensa se basa en su estratégica ubicación: de una roca parte la torre del homenaje. Todo el perímetro tiene altos muros, con numerosas saeteras y rematado por un cuerpo almenado. Se accede al interior por medio de un puente levadizo sobre un foso excavado en la roca que lo aísla del pueblo. Sobre el foso hay un puente levadizo y una estrecha pasarela que conduce a una doble puerta rectangular que servía de defensa. De ahí nos dirigimos a un barrera de doble muro. El más alto presenta dos gruesos cubos circulares en los extremos.

La esbelta torre del homenaje se eleva desafiante y es independiente del resto de la construcción. Posee defensas propias. Tiene planta poligonal y está realizada en mampostería con preciosas torrecillas, elevadas sobre modillones en las esquinas, y una original terraza con almenas. Se considera la más fotogénica de la provincia de Burgos.

El interior es cuadrado y posee distintas dependencias adosadas (graneros, bodegas y estancias de servicios) en las que pueden verse restos de tres ventanales románicos con capiteles historiados, un pozo central y los restos de una torre que comunicaba con el camino de ronda, hoy desaparecido.

Materiales de construcción
Construido en mampostería.

Estado de conservación
Se encuentra restaurado, consolidado y adecentado. Se reconstruyó la barrera con almenas. El interior está vacío. En la actualidad, pertenece al Ayuntamiento. Está destinado para uso turístico.

Propiedad y uso
Es propiedad del Ayuntamiento de Frías, y se destina a uso turístico y actividades culturales y deportivas.