En lo alto del antiguo
Barrio Alto de
Encio, dominando el
caserío actual y el
paisaje que se abre hacia los
Montes Obarenes, se alza la
Iglesia de
San Cosme y San Damián, uno de los templos románicos más singulares del norte de la provincia de
Burgos. Este histórico
edificio, completamente restaurado y hoy plenamente recuperado, vuelve a lucir con la dignidad que merece, convirtiéndose en un auténtico
mirador de
piedra sobre el
valle. Su silueta recortada contra el
cielo y su sólida
fábrica transmiten al visitante la sensación de estar ante un lugar especial, cargado de
historia y simbolismo.