La
iglesia es un magnífico ejemplo del
románico rural burgalés. Construida en sólida sillería de
piedra, presenta una sola nave dividida en varios tramos y rematada por un
ábside semicircular que destaca por su elegante proporción. En el exterior, el tambor absidal se articula con
columnas adosadas y una
ventana central que llama poderosamente la atención por su delicado
arco trilobulado, un detalle poco común que aporta un aire singular al conjunto.