Actualmente es una de las joyas de la medicina natural en la lucha contra muchos tipos de cardiopatías, principalmente en pacientes que padecen de hipertension arterial, reduce la presión arterial y dilata las arterias coronarias que rodean al corazón, reduciendo el riesgo de infarto de miocardio.
Las hojas del Olivo son ricas en oleuropeósido, un componente muy activo en el tratamiento de la hipertension, responsable simultáneamente de las acciones hipotensoras, vasodilatadoras, antiarrítmicas y espasmolíticas, y que además disminuye el LDL (colesterol “malo”) y aumenta el HDL (colesterol “bueno”).