•Abril, abril, de cien en cien años debieras venir.
•Abril, abril, en cien años debieras venir.
•Abril, abril, de cien en cien años debieras venir.
•A la mujer en su casa nada le pasa. = La mujer en casa, y la pata quebrada.
•A la mujer fea, el oro la hermosea. Se dice cuando la mujer que no goza de belleza tiene pretendientes y admiradores por el dinero de la dote o por el poder de sus parientes. Porque la hipocresía y el interés logran que una dama poco agraciada sea vista con buenos ojos en virtud del dinero que puede suministrar. También puede ser aplicado al revés, los hombres feos elegidos para casarse sólo por su dinero. En el mismo ... (ver texto completo)
•Abril, abril, cogollos mil.
•Abril, abril, al cuco tienes que oír.
Las heridas más profundas son las que sangran hacia dentro, haciendo llorar lágrimas de fuego que caen en el corazón (Salvador de Madariaga)
Esto significa que el bien de una persona no depende del hecho de que lleve la forma de vida que ella considera valiosa, sino que lleve una forma de vida que sea valiosa en si, al margen de lo que opine el sujeto en cuestión, porque el bien del valor moral de sus metas y objetivos, y no la creencia subjetiva sobre ellas.
•Abrígate en (por) febrero con dos capas y un sombrero.
•La misma esperanza deja de ser felicidad cuando va acompañada de la impaciencia
¿Son buenas nuestras voluntades y las de nuestros gobernantes? Esta sería una excelente pregunta-guía. De esta concepción de virtud, que tiene su origen en Platón y un largo desarrollo posterior, surge lo clásico: sabiduría, prudencia, fortaleza, templanza, justicia, a las que el Aquinate añadió las virtudes teologales (fe, esperanza y caridad), que tienen por objeto a Dios.
•Abriga bien el pellejo, si quieres llegar a viejo.
•Abriga bien el pellejo, si entra en tus cálculos el llegar a viejo.
•Abren los ojos los muertos, a los vivos más despiertos.
•Abre tu bolsa, que yo abriré mi boca.
Todos los profetas armados han triunfado; todos los desarmados han perecido (Nicolas Maquiavelo)