POEMA PARA UN ARTESANO LLAMADO JOSÉ
María, en Nazaret, era la esencia
purísima del júbilo y del gozo;
y tú, el callado manantial, el
pozo
donde bebía el sol su transparencia.
María era la
flor de la ternura,
el vuelo angelical de la paloma;
y tú, José, el regazo de su aroma,
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