Cuando apretaba el frío en invierno era frecuente ver, en las puertas de las casas, a mitad de mañana o mas bien hacia medio día, los braseros encendiéndose para que al salir de la escuela nos pudiéramos calentar alrededor de la mesa camilla metiéndonos entre sus faldillas o faldones. El "cisco" o carbon vegetal venían desde Tiñosillos a venderlo, lo hacían con caballerías, normalmente un par de burros o mulos, y así aprovechaban el viaje. En más de una ocasión se quejaban (al no haber puente) de ... (ver texto completo)