Alguna vez, recuerdo tres o cuatro, visitaban el pueblo "Los Húngaros" (decían los mayores que eran gitanos húngaros), llegaban en un gran carromato tirado por un par de mulas, era como las carretas de las "pelis" del Oeste, o mejor, como un vagón de tren, todo de madera, con sus ventanas y por el techo salía el tubo de la cocina o estufa de leña que no paraba de sacar humo a todas horas. "Aparcaban" en mitad de la plaza, al lado de la farola y las mulas las llevaban a la era de Ciriaco o al reguero ... (ver texto completo)