Señor, la luz del día ya se apaga,
la
noche va extendiendo sus tinieblas;
alumbra lo más hondo de las almas
en este
santo tiempo de Cuaresma.
Conoces nuestra vida y nuestra
historia
y sabes que también hemos pecado,
por eso hacia ti nos dirigimos
confiando que seremos perdonados.
... (ver texto completo)