El hombre que me ame
no querra poseerme como una mercancia,
ni exhibirme como un trofeo de caza,
sabra estar a mi lado
con el mismo amor
conque yo estare al lado suyo.
Vivo sin vivir en mí

Vivo sin vivir en mí
y tan alta vida espero
que muero porque no muero.
Vivo ya fuera de mí,
después que muero de amor,
porque vivo en el Señor,
que me quiso para sí;
cuando el corazón le di ... (ver texto completo)
Es mi trocito de vida,
es el aval de mi ilusión,
mi rayito de alegría
y el aire de mi respiracion

La luz de mi fantasía
y esos besitos desde el balcón
La calle Cantarería
y en la plazuela el último adios
... (ver texto completo)
buenas noches Luis ¡
un placer saludarle a usted ay a este poetico foro

deseo que continuen con tan buenos relatos y poemas.
da guto visitarles.
no cambien ¡
Los reyes de la baraja

Si tu madrte quiere un rey,
la baraja tiene cuatro:
rey de oros, rey de copas,
rey de espadas, rey de bastos.

Corre que te pillo,
corre que te agarro,
mira que te lleno
la cara de barro.

Del olivo
me retiro,
del esparto
yo me aparto,
del sarmiento
me arrepiento
de haberte querido tanto ... (ver texto completo)
Las tres hojas

Debajo de la hoja
de la verbena
tengo a mi amante malo:
¡Jesús, que pena!

Debajo de la hoja
de la lechuga
tengo a mi amante malo
con calentura.

Debajo de la hoja
del perejil
tengo a mi amante malo
y no puedo ir. ... (ver texto completo)
Vivo sin vivir en mí

Vivo sin vivir en mí
y tan alta vida espero
que muero porque no muero.
Vivo ya fuera de mí,
después que muero de amor,
porque vivo en el Señor,
que me quiso para sí;
cuando el corazón le di
puso en mí este letrero:
«Que muero porque no muero».
Esta divina unión,
y el amor con que yo vivo,
hace a mi Dios mi cautivo
y libre mi corazón;
y causa en mí tal pasión
ver a mi Dios prisionero,
que muero porque no muero.
¡Ay, qué larga es esta vida!
¡Qué duros estos destierros,
esta cárcel y estos hierros
en que está el alma metida!
Sólo esperar la salida
me causa un dolor tan fiero,
que muero porque no muero.
Acaba ya de dejarme,
vida, no me seas molesta;
porque muriendo, ¿qué resta,
sino vivir y gozarme?
No dejes de consolarme,
muerte, que ansí te requiero:
que muero porque no muero.
Ya toda me entregué y di,
y de tal suerte he trocado,
que mi Amado es para mí
y yo soy para mi Amado.
Cuando el dulce Cazador
me tiró y dejó herida,
en los brazos del amor
mi alma quedó rendida;
y, cobrando nueva vida,
de tal manera he trocado,
que mi Amado es para mí
y yo soy para mi Amado.
Hirióme con una flecha
enherbolada de amor,
y mi alma quedó hecha
una con su Criador;
Ya yo no quiero otro amor,
pues a mi Dios me he entregado,
y mi Amado es para mí
y yo soy para mi Amado. ... (ver texto completo)
SEPULTURA DE LA IMAGINACIÓN

Un albañil quería... No le faltaba aliento.
Un albañil quería, piedra tras piedra, muro
tras muro, levantar una imagen al viento
desencadenador en el futuro.

Quería un edificio capaz de lo más leve.
No le faltaba aliento. ¡Cuánto aquel ser quería!
Piedras de pluma, muros de pájaros los mueve ... (ver texto completo)
¡Que bolos mas graciosos, Desde Narros tienes de todo yo asi no los habia visto nunca.

Saludos
"... Si un día tienes que elegir entre el mundo y el AMOR... acuérdate: si eliges el mundo te quedarás sin el AMOR, pero si eliges el AMOR, con el conquistarás el MUNDO!".
El árbol y la fruta

Todo el árbol y todo dentro del árbol
desde la raíz hasta la copa,
va dirigido hacia el fruto que ofrece.
Así también debe ser con las personas.
Todo en ellas, todo su ser,
debe ser dirigido hacia los frutos,
y el fruto es el amor.
En la vida no se trata de tener éxito ... (ver texto completo)
en ARGENTINA se ven muchas de esas ¡por desgracia! algunos le llaman gomera
Antecedentes:

Roma y Grecia:

A la peonza se juega desde hace más de dos mil años y ya Catón, hombre de estado romano, recomendaba este juego a los padres, argumentando que se trataba de un pasatiempo más adecuado para los niños que los dardos. De este modo los Romanos hacían peonzas de madera o de Terracota y jugaban al turbo. Se trazaba un gran círculo en el suelo que se dividía en diez segmentos numerados; se marcaban los puntos correspondientes al segmento en el que se paraba la peonza.
¿No sera la original de David cuando mato a Goliath?
Cada día, al despertar, haz afirmaciones positivas de alegría y de victoria, procurando construir en tu entorno un ambiente de serenidad y armonía.
Aprende a sonreír de corazón a todos: parientes, amigos, conocidos, de tal forma que baste tu presencia para que la alegría penetre en el corazón de los que lo tienen abierto.

... Y verificarás la felicidad que esto te causará
Hay tanto de bueno en lo peor y tanto de malo en lo mejor que es difícil condenar a nadie.