Hace muchos años vivieron en nuestro pinar un lobo llamado Pele y un zorro llamado Grin. El zorro se encargaba de buscar la caza y el lobo de matarla, por lo que este se creía el ser más fuerte del contorno. Sabiendo esto, el zorro quiso darle un escarmiento y le dijo que al amanecer fuese a la puerta de la casa del guarda de Moñivas y se pusiese a aullar fuertemente y a ver que pasaba. A las dos horas regresó el lobo donde estaba el zorro aullando lastimeramente y medio moribundo. Le preguntó que ... (ver texto completo)