Para Laura de la Peña Alboroto:
"anoche no podia dormir, solo podia pensar en ti, en esa mirada inocente y a la vez tan sicera como la de un niño, en tu melena dorada acariciada por la suave brisa de verano como esta acaricia los campos de trigo, en esa boquita que besarla debe ser como el placer de la miel, en sentir tu piel tan fina y calida como la arena de un desierto y es que mirarte es como comtemplar una puesta de sol a la orilla del mar".
"anoche no podia dormir, solo podia pensar en ti, en esa mirada inocente y a la vez tan sicera como la de un niño, en tu melena dorada acariciada por la suave brisa de verano como esta acaricia los campos de trigo, en esa boquita que besarla debe ser como el placer de la miel, en sentir tu piel tan fina y calida como la arena de un desierto y es que mirarte es como comtemplar una puesta de sol a la orilla del mar".