Canto primero
La noche
I
Habiéndome robado el albedrío
un amor tan infausto como mío,
ya recobrados la quietud y el seso,
volvía de París en tren expreso:
y cuando estaba ajeno de cuidado, ... (ver texto completo)
La noche
I
Habiéndome robado el albedrío
un amor tan infausto como mío,
ya recobrados la quietud y el seso,
volvía de París en tren expreso:
y cuando estaba ajeno de cuidado, ... (ver texto completo)