III
Cuando miraba atento
aquel tren que corría como el viento,
con sonrisa impregnada de amargura,
me preguntó la joven con dulzura:
- ¿Sois español?- y a su armonioso acento,
tan armonioso y puro, que aún ahora
el recordarlo sólo me embelesa,
- Soy español,- le dije;- ¿y vos, señora? ... (ver texto completo)
Cuando miraba atento
aquel tren que corría como el viento,
con sonrisa impregnada de amargura,
me preguntó la joven con dulzura:
- ¿Sois español?- y a su armonioso acento,
tan armonioso y puro, que aún ahora
el recordarlo sólo me embelesa,
- Soy español,- le dije;- ¿y vos, señora? ... (ver texto completo)