Para hacer esta facil
receta tenemos que tener una mujer ANA OLMOS,
UN SALUDO, GERUNDINA
-Watteau-
No lejos de París, en el
campo, un crepúsculo,
cuando andaba siguiendo el carril de un
camino,
siempre a solas conmigo, y sin más compañero
que el dolor, que a mi lado me tendía la mano.
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