No es envidia ni mucho menos. Lo que me parece mal, no es que exista la Asociación, que puede hacer una labor muy bonita. No nos gusta el modo de gobernar esta nave y, por supuesto, el amiguismo y los tratos de privilegio hacia algunas familias amigas de "las dirigentes." ¿Qué pintaban ciertas personas jóvenes y amigas de invitadas a la boda que se celebró con la tercera edad? o ¿si no hay dinero no se trabaja en la Semana cultural? ¡qué vergüenza!