Soy hijo de sampableños y de pequeño me lo pasé fenomenal, haciendo el salvaje por sus montes, comprando botellas en bar carranque y haciendo botellón todas las noches en el deposito del agua (camino de la ermita). Os recomiendo que vayais a comer y a beber, pero no dejeis a los chavales a pasar los veranos solos con los abuelos, que los torean.