En cuanto a la frase en latín, el dichoso "Inter faeces et urinam nascimur", ya te la han traducido en esencia, J.y.M., de forma simple y literal (y, por tanto, deslucida); más correctamente, habría que traducirla con términos de mayor "contundencia" (pero me los ahorro, pues es seguro que el filtro para palabras soeces de esta página no iba a permitir su aparición aquí), para que se pudiera reproducir mejor la crudeza y vehemencia del contexto original (que, a pesar de su aparente vulgaridad inicial, tiene más profundidad de lo que uno pueda pensar: no en vano, la frase, medianamente conocida -se puede encontrar información sobre ella, sin necesidad de acudir a sesudos libros, consultando en el socorrido Google-, ¡es del mismísimo San Agustín de Hipona!).