¡Bah! Intentas imitar mis mensajes, pero te quedas en parrafadas sin mucho fundamento, porque el Jabalí de Calidón, sí, era enorme y muy peligroso, pero no tenía esos talentos sobrenaturales que floridamente le atribuyes (y lo principal, para nada estaba endemoniado). Por lo demás, incurres en otros varios errores: Hefesto no era el encargado de forjale a Zeus sus rayos, sino los Cíclopes; el Averno no es más que un estrecho acceso subterráneo a los Infiernos, y no tiene montes... Pero, vamos, que el dichoso jabalí egipicio sí debía de ser un tanto birria, para haber acabado imaginado tradicionalmente como un simple gorrinillo...