Voy a ponerme serio un instante y trataré de que esto quede claro y, en cierto modo, incontestable (porque va a ser una mera exposición de hechos): si mal no recuerdo, tras un primer escarceo acaecido hace ya varios meses, aquí se había logrado, entre "peñas", una especie de "entente cordiale" (¡vamos, al diccionario!) que recientemente se ha visto quebrada por uno "de los vuestros", aquél de 4º de la E.S.O. Que empezó a desbarrar con ofensivas (y desacertadas, y gratuitas) salidas de tono, como eran sus ataques a la "bonita" (¡pero preciosa!) y al "filósofo (jo, jo) pesado", o a las mismísimas rosquillas de San Antón, delito ya de "lesa majestad" (¡venga, otra vez al diccionario!);.