NAVALMORALEJO: Saludos desde Urbino, paisanos, en concreto desde una...

Saludos desde Urbino, paisanos, en concreto desde una triste sala de Internet (porque, aviso, de momento no voy a tener accesos a la Red màs expeditos ni en el colegio mayor ni en la biblioteca de la facultad, que esto no es la Complutense y andan muy limitados)!
El viaje de ayer fue largo y duro, en aviòno, dos trenes y un autobùs (habia que atravesar Italia de costa a costa, en diagonal y por los Apeninos), y todo ello acarreando un maletòno de 30 y pico kilos (bien lo sé, que en el aeropuerto excedi el peso permitido de equipaje, 20 kilos, y me hicieron pagar un extra de 100 euritos), el cual me ha dejado tremendos dolores hoy en hombros, brazos y sobre todo dedos.
La ciudad, toda un reducto de urbe renacentista, es pequenia, tranquila, eminentemente universitaria (una especie de Alcalà de Henares o Salamanca), por lo que tampoco hay mucho ambiente estos dias iniciales de septiembre; aunque para pasear es ideal (lo que tiene que hacer uno para entretenerse), tanto por sus zonas verdes como por sus calles empedradas (eso si: Urbino es patrimonio universal de la humanidad, y eso implica cuestas a gogo); y en su céntrica Piazza della Republica se concentra por la noche bastante gente, en sus varios bares, cafeterias y heladerias (por cierto, yo ya voy servido: ya he tomado pizza y pasta).
El Istituto di Filologia Classica no està mal, la gente que ya he conocido es muy atenta (y compresiva en el idioma) y su biblioteca es apaniada (no es tan grande como la de la Complutense, pero, bueno...). Y el colegio mayor, Il Colle, aunque pertenece a un enorme complejo de residencias universitarias a las boscosas afueras de Urbino, en fin, es un tanto "precario", de habitaciones antiguas y reducidas, y aùno no funciona plenamente (todavia no hay cafeteria, ni lavanderia).
Y el trato o la comunicaciòno con los italianos en general, por ahora bien, no parecen mala gente, con sus continuos "ciaos" y sus "pregos" (por cierto, que hay de aquel teòpico de las morenas italianas exhuberantes?).
P.de.: Por si no se ha notado, conste que escribo desde un ordenador cuyo teclado està preparado, claro, para el italiano, lo cual explica la retorcida ortografia...