¡Arg! ¡Pues a mí, de igual modo, se me olvidó ayer por completo el cumpleaños del "rotulero" (y he caído en él ahora, al leer los últimos mensajes de esta página)! ¡Cómo pesan las distancias, las excesivas ocupaciones, y una rutinaria existencia que no es la propia...! ¡Oh, olvido inexplicable e irresoluble! ¡Oh, baldón y mancha para siempre indelebles en lo más recóndito de mi fuero interno...!