Y lo de la
boda, olvídalo: si, como tú mismo afirmas, somos "cuatro contados", convendrás conmigo en que, a estas alturas y tras tantos años, la casadera ya no entraría dentro de ese "selecto" grupito... (Por cierto, el viaje y la estancia eran hasta y en
Barcelona: otros no cumplen con sus supuestos "
amigos" -mejor, supuestos "aliados"- ni en un breve viaje a Candeleda...).