En los últimos años se ha producido en la sociedad una cierta socialización de la inmadurez. Poblaciones enteras de gente, que al influjo de unos medios de comunicación insignificantes y livianos, especialmente la televisión, consiguen frivolizarlo todo, volviendo al hombre un ser indefenso, sin criterio, sin norte, perdido, a la deriva, traído y llevado de
mensajes vacíos, sucesivos, de apariencia alegre y divertida. Atención al desaliento que se desprende de ahí. No dejéis que os condicionen y
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