Yo tampoco soy de allí, pero si mi madre y toda mi familia materna. Cuando las mujeres iban a lavar, desde el pueblo se veían la ropa tendida al sol, parecía una gran sábana blanca.
Viven para discutir, solo que hay que ignorarlos.
Muy bien provocados por las habladurias del pueblo, algunos tienen la fama y otros muy bien cardan, y cardan, y cardan...hasta que se traguen su propia lana.
No son más los que se elogian pregonandolo, si no los que pasan desapercibidos y lo sienten.
Suerte rubia espero que te veamos pronto ;)el resto de los gatos.