Parece mentira que haya anónimos con tan poca vergüenza como para criticar a Paco el Cartero habiendo pasado cosas más gordas en el
pueblo que han echado a perder miles de
olivos y
almendros por culpa de algún desalmado que no se atreve a reconocer su culpa y que parece que no tenga conciencia. Y que además se sabe que solo no estaba.