Cerro sus ojos en su último suspiro mientras se oía el susurro de los trigales al golpear con el viento Silencio ahora! Solo silencio que ya terminó el tormento.
Y nos dejó solos en la más triste de las ausencias con los rostros demacrados por su triste pérdida. Nosotros hijos de sus carnes, criados a sus pechos y desamparados ahora a nuestra suerte. Cual dolorosa pérdida la de una MADRE y que glorioso resulta el tenue recuerdo de su existencia. Madre tierra de El Romeral fuimos tantos los emigrados de tus entrañas a nuestros propios destinos que solo nos consuela el hecho de pisar tu suelo aunque sea muy de tarde en tarde. Madre tierra de EL Romeral bendita seas y acoge a tantos cuantos tuvimos que dejarte en el venturoso día de nuestro descanso eterno.
Y nos dejó solos en la más triste de las ausencias con los rostros demacrados por su triste pérdida. Nosotros hijos de sus carnes, criados a sus pechos y desamparados ahora a nuestra suerte. Cual dolorosa pérdida la de una MADRE y que glorioso resulta el tenue recuerdo de su existencia. Madre tierra de El Romeral fuimos tantos los emigrados de tus entrañas a nuestros propios destinos que solo nos consuela el hecho de pisar tu suelo aunque sea muy de tarde en tarde. Madre tierra de EL Romeral bendita seas y acoge a tantos cuantos tuvimos que dejarte en el venturoso día de nuestro descanso eterno.